Un hombre de 61 años acusado de drogar, violar y filmar a su esposa durante 15 años va a juicio. El caso ha suscitado alarmantes comparaciones con el de la francesa Gisele Pelicot.
El juicio ante el tribunal regional de Aquisgrán, que comenzó el 11 de noviembre, recuerda la terrible experiencia de Pelicot, durante la cual fue drogada y abusada por su marido y decenas de otros hombres durante casi una década.
Se dice que el acusado, llamado Fernando S., sedó a su esposa con medicamentos entre 2009 y la primavera de 2024 antes de abusar sexualmente de ella y registrar los ataques.
Los fiscales dijeron que el cuidador también compartió las imágenes con otros hombres en grupos de chat en línea y plataformas de Internet.
Según los informes, los investigadores encontraron extensas imágenes de vídeo que mostraban las agresiones y otras imágenes secretas de su esposa desnuda.
Según medios locales, Fernando S. utilizó plataformas de mensajería como Telegram, donde miles de usuarios intercambiaron imágenes íntimas y en ocasiones ofrecieron a sus parejas a otros para abusar de ellas.
El caso ante el tribunal regional de Aquisgrán, que se abrió el 11 de noviembre, recuerda la terrible experiencia de Pelicot, durante la cual fue drogada y abusada por su marido y decenas de otros hombres durante casi una década. En la foto: Aquisgrán, Renania del Norte-Westfalia
Se le acusa de seis casos de violación, tres casos de agresión sexual, un caso de lesiones corporales graves y 30 casos de violación de las esferas más íntimas de la vida privada mediante la toma de fotografías.
Según una portavoz del tribunal, la acusación de lesiones corporales graves se refiere a un incidente en el que el acusado habría administrado sedantes a su esposa.
Según los informes, después se sintió tan mal que requirió atención médica.
Fernando S. ha estado detenido desde su arresto en febrero y anteriormente trabajó como conserje en una escuela en Alsdorf. Nació en España y se mudó a Alemania en los años 60.
El primer día del juicio, entró cojeando en la sala del tribunal con la capucha calada hasta el rostro para ocultar su identidad.
El público fue excluido de la audiencia poco después de que comenzara a proteger la privacidad de la víctima.
Según medios locales, el acusado confesó la mayoría de los delitos a puerta cerrada.
Se espera que el juicio dure varias sesiones y se espera un veredicto a mediados de diciembre.
















