Guglielmo Vicario fue recibido por un coro de abucheos en el norte de Londres después de que un momento de pura locura ayudó al Fulham a tomar una ventaja de dos goles y le dio al equipo de Thomas Frank una enorme montaña que escalar.
Muchos aficionados del Tottenham vieron el choque del sábado por la noche contra el Fulham como un partido que debían ganar después de un mal estado de forma, pero claramente no se le había transmitido la urgencia al portero Vicario.
Derrotado después de sólo cuatro minutos por un disparo desviado de Furacao Tete, el portero italiano de los Spurs se lanzó, persiguiendo una caída perdida por su línea de banda izquierda y dándole al Fulham su segundo gol manteniendo el balón en juego.
Vicario se metió en todo tipo de problemas en la banda, perdió el balón y Harry Wilson empujó el balón hacia la portería vacía.
“El peor comienzo posible para los Spurs”. “El ambiente en el Tottenham Hotspur Stadium es incómodo… el descontento retumba en la grada sur… y el Fulham tiene a los anfitriones donde los quiere…”, informó Matt Barlow del Daily Mail Sport desde el terreno.
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Guglielmo Vicario fue abucheado por los fanáticos insatisfechos de los Spurs el sábado por la noche.
El aullido del portero del Tottenham ayudó al Fulham a tomar ventaja de dos goles en el norte de Londres
















