Estados Unidos ha interceptado comunicaciones cifradas que se cree que se originaron en Irán y podrían servir como un “desencadenante operativo” para “activos inactivos” fuera del país, según una advertencia del gobierno federal a las autoridades.
La alerta, revisada por ABC News, cita un “análisis de señales preliminares” de una transmisión “probablemente de origen iraní” que fue transmitida a varios países poco después de la muerte del ayatolá Ali Jamenei. Jamenei, el líder supremo de Irán, murió en un ataque estadounidense-israelí el 28 de febrero.
Las fuerzas de seguridad están desplegadas para vigilar una manifestación en apoyo del nuevo líder supremo de Irán en la plaza Enghelab, en el centro de Teherán, el 9 de marzo de 2026.
Atta Kenare/AFP vía Getty Images
La transmisión interceptada estaba cifrada y parecía estar destinada a “destinatarios secretos” que tienen la clave de cifrado, un tipo de mensaje diseñado para transmitir instrucciones a “agentes secretos o durmientes” sin utilizar Internet o redes celulares.
Es posible que las transmisiones “pudieran usarse para activar o proporcionar instrucciones a sistemas de umbral preposicionados que operan fuera del país de origen”, decía la advertencia.

Una multitud con banderas iraníes se reúne durante una manifestación en apoyo del nombramiento del ayatolá Mojtaba Jamenei para suceder a su difunto padre, el ayatolá Ali Jamenei, como líder supremo en Teherán, Irán, el 9 de marzo de 2026.
Vahid Salemi/AP
“Aunque no se puede determinar el contenido exacto de estas transmisiones en este momento, la aparición repentina de un nuevo canal con características de retransmisión internacional requiere una mayor conciencia situacional”, decía la alerta.
Si bien la alerta señala que “no existe ninguna amenaza operativa en ningún lugar en particular”, instruye a las autoridades a aumentar el monitoreo de actividades sospechosas de radiofrecuencia.
Si el contenido de la advertencia resulta ser cierto, confirmaría los temores expresados por funcionarios encargados de hacer cumplir la ley después del ataque de Estados Unidos e Israel a Irán de que células durmientes con base en Occidente podrían usarse como represalia.
















