Las fuerzas cubanas mataron a cuatro personas que abrieron fuego desde una lancha rápida con etiqueta de Florida, un incidente que tiene el potencial de intensificar un enfrentamiento ya tenso con Estados Unidos.
El barco se acercó a una milla náutica de la costa de Villa Clara la madrugada del miércoles, informó el Ministerio del Interior cubano en un comunicado. Cuando las fuerzas de seguridad se acercaron para identificar a los pasajeros, los ocupantes comenzaron a disparar contra la patrulla fronteriza, hiriendo al comandante del barco militar. Otras seis personas que viajaban en la lancha resultaron heridas y están recibiendo tratamiento médico.
El New York Times citó a un funcionario estadounidense diciendo que no estuvo involucrado ningún barco de la Armada o de la Guardia Costera estadounidense, sino más bien un barco civil estadounidense que intentaba sacar a sus familiares de Cuba. El Departamento de Estado de Estados Unidos, el Pentágono, el Comando Sur de Estados Unidos y la Guardia Costera de Estados Unidos no respondieron de inmediato a solicitudes de comentarios.
Dijo el congresista de Florida Carlos Giménez en un comunicado.
Desde que Nicolás Maduro fue derrocado del poder en Venezuela a principios de enero, la administración de Donald Trump ha centrado su atención en la isla comunista mientras busca consolidar su influencia en América Latina. Estados Unidos ha impuesto efectivamente un bloqueo naval a Cuba y ha restringido drásticamente su acceso al combustible. Ha presionado a otros países para que dejen de utilizar trabajadores sanitarios cubanos, aportando divisas muy necesarias para la isla, especialmente ahora que la industria del turismo se ha visto afectada. Trump también ha reflexionado sobre el colapso del régimen de seis décadas.
Trump pareció ofrecer a Cuba algo de alivio el martes, cuando la administración señaló que permitiría las importaciones de combustible para empresas privadas de la isla.
“Ante los desafíos actuales, Cuba reafirma su compromiso con la protección de sus aguas territoriales, basado en el principio de que la defensa nacional es un pilar fundamental del Estado cubano”, afirmó el ministerio de la isla.
El incidente ocurrió el mismo día en que el Secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, llegó a St. Kitts y Nevis para reunirse con líderes caribeños. La cumbre de Caricom comenzó el martes con el presidente saliente y primer ministro de Jamaica, Andrew Holness, advirtiendo sobre una crisis migratoria debido al deterioro de las condiciones en Cuba y pidiendo a Washington que mantenga conversaciones constructivas con La Habana.
El enfrentamiento del miércoles también se produce apenas un día después del 30º aniversario de otro incidente mortal entre el gobierno cubano y dos aviones desarmados con base en Florida que, según La Habana, violaron su espacio aéreo nacional.
La muerte de los cuatro pilotos, todos ellos pertenecientes a Hermanos al Rescate, un grupo anticastrista con sede en Miami, agrió las relaciones entre Estados Unidos y Cuba y llevó al entonces presidente Bill Clinton a firmar la Ley de Libertad y Solidaridad Democrática de Cuba, que endureció el embargo económico contra la isla.
Cuba ha sido un estado de partido único desde que la revolución de 1959 encabezada por Fidel Castro derrocó a un dictador respaldado por Estados Unidos. La nación caribeña de unos 10 millones de habitantes dependió del apoyo de la Unión Soviética hasta su colapso en 1991 y hasta hace poco dependió del petróleo venezolano subsidiado para satisfacer sus necesidades energéticas.
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