Los LLM de propósito general tienen un valor significativo en la atención médica (pueden respaldar la educación, la documentación y la investigación), además de reducir las barreras del conocimiento y ayudar a mejorar la comunicación. Pero trabajar como asistente clínico integrado en la prestación de servicios requiere más: requiere una base integral de HCE, codificación explícita de directrices clínicas, razonamiento transparente y responsable, y la capacidad de operar con confianza a nivel poblacional.
La publicación La orientación no es una práctica clínica: los límites de los LLM generales en atención médica apareció por primera vez en MedCity News.

















