El jueves estuvo el lanzador novato de los Cleveland Guardians, Parker Messick. El a punto de escribir su nombre en los libros de historia.
En apenas su undécima apertura en las Grandes Ligas, Messick tuvo una actuación sobresaliente, lanzando ocho entradas sin hits en la victoria de los Guardianes por 4-2 sobre los Orioles de Baltimore.
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El lanzador abridor de 25 años entró en la novena entrada con nueve ponches y dos bases por bolas en 106 lanzamientos, habiendo expulsado ya a 23 bateadores con la ayuda de la defensa de Cleveland.
Pero en la parte baja de la novena, el intento sin hits de Messick fue anulado por un sencillo de Leody Taveras que superó por poco al segunda base de los Guardianes, Juan Brito.
Inmediatamente después, Blaze Alexander conectó otro sencillo y la noche de Messick terminó. El novato fue reemplazado por el suplente Cade Smith.
Tanto Taveras como Alexander anotaron, llevando el juego a 4-2 y dándole a Messick dos carreras limpias en su última línea estadística.
Messick terminó la noche con 112 lanzamientos, acercándose al récord personal del novato de 121 en su época en Florida State, donde jugó antes de ser seleccionado por los Guardianes en 2022.
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Si Messick hubiera hecho el trabajo, habría sido el juego sin hits número 327 en la historia de la MLB. También habría sido el primer juego sin hits de Cleveland desde 1981.
La liga pasó toda la temporada 2025 sin un juego sin hits, rompiendo una racha de 20 años. El último no-go ocurrió el 4 de septiembre de 2024, hace 589 días, cuando el lanzador de los Cachorros de Chicago, Shota Imanaga, lideró un juego sin hits combinado contra los Piratas de Pittsburgh. Parece que la MLB tendrá que esperar un poco más hasta que finalmente se supere esta racha de sequía.
















