Debemos pasar de un modelo de escasez a uno de abundancia: de un enfoque excesivo en lo que un individuo no puede hacer a aprovechar al máximo los recursos físicos y mentales existentes para maximizar la independencia, la dignidad y la calidad de vida. Esto incluye repensar los entornos físicos e incorporar cuidadosamente tecnología para respaldar el rendimiento, no la limitación, a medida que nos adaptamos a una nueva realidad.
La publicación “La crisis del envejecimiento está aquí y la tecnología ya no es opcional” apareció por primera vez en MedCity News.


















