Al menos 11 personas murieron y casi 100 resultaron heridas en una poderosa explosión en una mezquita chiíta en Islamabad el viernes.
La policía dijo que la explosión que sacudió la mezquita durante la oración fue un ataque deliberado y confirmó que se estaba llevando a cabo una investigación.
Imágenes de televisión e imágenes en las redes sociales mostraron a la policía y a los residentes transportando a los heridos a hospitales cercanos.
El ministro del Interior de Pakistán, Mohsin Naqvi, condenó el ataque y pidió a las autoridades que garanticen la mejor atención médica posible a los heridos que fueron ingresados en los distintos hospitales de la ciudad.
Nadie se atribuyó de inmediato la responsabilidad de la explosión, pero es probable que las sospechas recaigan en militantes como los talibanes paquistaníes o el grupo Estado Islámico, al que se ha culpado de ataques anteriores contra creyentes chiítas, una minoría en el país.
Los militantes atacan con frecuencia a las fuerzas de seguridad y a civiles en todo Pakistán.
En noviembre, un atacante suicida atacó un tribunal de Islamabad y mató a doce personas.
El último ataque se produjo casi una semana después de que el proscrito Ejército de Liberación Baluchis llevara a cabo varios ataques en la provincia de Baluchistán, en el suroeste del país, afectada por la insurgencia, matando a unas 50 personas.
Según el ejército, las fuerzas de seguridad que respondieron a estos ataques también mataron a más de 200 “terroristas”.
Esta es una noticia de última hora, habrá más por venir.
















